El curso se centró en la aplicación práctica de las técnicas de rastreo de animales heridos por flecha (arco o ballesta) y la especificidad de este tipo de heridas y rastros. Además de otras técnicas químicas, lumínicas y electrónicas, se puso de relevancia la practicidad del uso del perro de rastro en la caza con arco y ballesta. Se aprovechó para poner en valor las cualidades de razas poco habituales en rastro de sangre, pero igualmente útiles, y se dieron las pautas básicas y simples para que podamos- los no expertos- utilizar las cualidades de nuestros perros (de raza o no), y su uso compartido para otras artes venatorias.
Se hicieron pruebas prácticas sobre pistas sembradas cuarenta horas antes, y en las que “Sisi“ Basset fauve, de Jean Pierre Laval, deleitó a los asistentes con su experiencia y saber hacer.
Pudimos igualmente ver como un perro más joven y menos adiestrado “Angie“ de raza Popov checoslovaco, propiedad de Joseph Sebastien, seguía una pista de 24 horas con similar rendimiento.
Las circunstancias meteorológicas fueron favorables, y tanto las pruebas prácticas como los monitores tuvieron un trato muy próximo y cercano.
Ya estamos preparando el segundo curso. Así mismo la RFEC está trabajando ya en los acuerdos cerrados con la UNUCR, para desarrollar desde nuestra Federación un protocolo de trabajo y de futuro en materia de estándar de recuperación al más alto nivel.
Asimismo se han propuesto programas de formación conjunta entre instructores de caza con arco franceses (FFCA) e instructores T2 españoles que se desarrollarán a principio del próximo año. |