| El
hecho cinegético se encuentra en una encrucijada
de gran trascendencia. Por un lado, arrastra y agranda
sus diferencias con la modernidad, representada por
la sociedad actual, de cultura urbana y hechizada
por la tecnología y que ha roto hace tiempo
su vínculo con el mundo rural, una vida que
hoy lleva apenas el 3% de la población europea,
lo que le produce una doble paranoia. Por un lado,
desarrolla una conciencia medioambiental como nunca
en la historia, pero desarrollada desde una visión
idílica de la naturaleza,
mediatizada desde los medios audiovisuales, una naturaleza
de carácter angélico que casa mal con
el mundo cinegético, al que por
otro lado convierte en
la diana de sus dardos, acumulando en el ejercicio
cinegético y en los que lo practican |
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todos
los horrores posibles, arrastrando a la administración
que lógicamente busca satisfacerla en un camino
de progresiva demonización y restricción
de la actividad
cinegética, cuando no, opta por la prohibición
directa, como en los Parques Nacionales.
Sin
embargo, el cambio de las ayudas de la PAC, optando
por el pago único y sobre todo el horizonte
2010 de desaparición de las mismas, está
obligando a la administración pública
a buscar el rendimiento de las explotaciones agrícolas
y ganaderas con el complemento de la renta cinegética,
lo que sin duda, puede hacer cambiar algo de la situación
descrita.
El
cazador busca sumarse a la modernidad y busca hacerlo
mejorando su formación, complementándola
y fundamentándola, lo que le brinda argumentos
cada vez más objetivos frente a las críticas,
muchas de ellas injustificadas, aunque sabe que algunas
de ellas son justas. Hay todavía comportamientos
en cazadores que no se pueden justificar hoy en día
y que necesitamos desterrar de una vez por todas.
La
Escuela Española de Caza busca ayudar a complementar
la formación del cazador por un lado y por
otro, busca divulgar la actividad misma en el colectivo
no cazador para intentar un mayor nivel de objetividad
y comprensión. Es necesario decirle que la
caza ética, racional, moderna, comprometida
con la sostenibilidad es un instrumento inmejorable
de gestión de los recursos naturales donde
haya poblaciones de animales salvajes. Y puede que
quitándole venalidad y ofuscación al
debate, pueda llegarse a un nivel de tolerancia que
en otros países como los nórdicos, por
ejemplo, está dando frutos inmejorables. Los
cazadores debemos de dejar de buscar enemigos y preocuparnos
por encontrar aliados.
La
Escuela Española de Caza tiene un merecido
prestigio docente y debe de seguir en el camino formativo
del colectivo cazador después de un recorrido
que comenzó en el año 1997 con la celebración
de dos cursos, llega al año 2007 con el reto
de superar su exitosa existencia y los cambios que
en estos años se han ido produciendo en el
mundo cinegético en general y en el de la gestión
docente cinegética en particular. Algunos de
esos cambios afectan a las áreas que han sido
tradicionalmente cubiertas por la EEC y en particular
por su director durante todo este recorrido D. José
Luis Garrido. Otras nuevas expectativas se abren en
el futuro a corto, medio y largo plazo. Este plan
estratégico, propone reflexionar sobre las
áreas de actuación actuales y proponer
algunas futuras. |