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LA ESCUELA ESPAÑOLA DE CAZA 2011: LOS TIEMPOS ESTÁN CAMBIANDO

 

Patxi-AndionLas quejas y llantos de los cazadores han servido de telón de fondo de nuestra actividad desde antiguo. Nuestra fama de exagerados se ha unido secularmente con la de llorones y como todas las convenciones sociales, ambas son inciertas, aunque no descabaladas. Es cierto que somos un colectivo que dependiendo tanto del comportamiento de los elementos naturales, minerales, vegetales y animales, más los meteorológicos, los  desastres ecológicos, las pandemias, sequías, inundaciones, pedriscos, inundaciones y otras, son tantos albures que es raro que no tengamos queja y razón de ella, por algo de todo eso. Pero también es cierto que parecemos un colectivo límite. Fuimos abandonados en los años sesenta por los que abandonaron los campos y junto a ellos, y al igual que los pedazos de tierra, no nos pudieron llevar con ellos hasta las urbanizaciones, no pudieron sentarnos junto a ellos en el sofá, ni se encontraban con nosotros en el café, de forma que pronto, el desapego se instaló entre nosotros y de ahí a unos pocos años, nos convertimos en unos extraños para ellos, solitarios, envejecidos y con una renovación generacional mas que problemática como consecuencia de ello.

 

Y de todo eso nos hemos estado quejando lo cazadores plañideramente. ¿De quien es la culpa? ¿De los que se fueron del campo y lo cambiaron por los documentales de la 2? ¿De nosotros que nos quedamos en la cueva dolidos y enfurruñados o como hubieran dicho los geniales Tip y Coll, “Del Gobierno”? No es baladí la búsqueda del culpable, por ahí se puede empezar, aunque la cosa viene tan de lejos que mejor parece dejar que pase como si de un nublo se tratara. La cuestión parece estar en otra intención. La de lograr que los sentimientos se vistan de razones y que entremos de una vez en ellas, sin importar demasiado quien de el primer paso o quien pida la cuenta.

 

Hace rato que en la Escuela Española de Caza de la Real federación Española de Caza nos empeñamos en pasar la página de los dimes y diretes y nos pusimos a la tarea con la convicción de que el trabajo siempre da sus frutos y que las condecoraciones brillan mucho pero los hechos levantan puentes. Sabíamos que la sociedad civil pensaba que nacíamos para agrandar la eficacia del predador humano, para depurar su técnica de tiro, cultivar su olfato, proporcionarle más y mejores armas de matar animales salvajes. Y es cierto, pero no solo, ni fundamentalmente. Aunque es tan cierto que incluso, dentro del colectivo de cazadores, durante un tiempo solo se demandaban los cursos que dábamos que significaban un mejor aprovechamiento de la eficacia cazadora. Pero nosotros teníamos otra cosa en mente. Sabíamos que nuestro colectivo corría el grave riesgo de quedarse al otro lado de la falla infranqueable que se podía ir creando entre nosotros y los televidentes civiles. Sabíamos que conforme a la lógica perversa de los medios de comunicación, cada noticia nuestra en los medios generalistas siempre tenía posibilidades de ser “la peor noticia” y con ello, asegurarse la mayor difusión. Sabíamos que esa tendencia era difícil de invertir, pero necesitábamos que se conocieran los desesperados intentos de mejora de un colectivo desamparado, mal interpretado y sin sitio en la sociedad moderna, al que se veía como extraños en el paraíso, gentes a prohibir, superflua y venal, cuyo mejor destino era la decadencia y la desaparición.

 

Y por ahí empezamos. Empezamos a mostrar de que manera en cada cazador anida un naturalista, un ser que siente el medio que le rodea con la pasión de quien forma parte de el, sin la lejanía de quien lo observa tan solo. Nos pusimos a mejorar nuestras conductas en el campo, a mejorar nuestra acción haciéndola mas acorde con las preocupaciones generales que nunca, por cierto habían dejado de ser también las nuestras, pero que no habíamos sido capaces de contarlo y de que se reconociera. Así, desde la EEC comenzamos con nuestras iniciativas docentes y divulgativas a ayudar a alumbrar a este cazador de hoy, bien distinto del de antaño y aún diferente del que tiene que venir. El cazador conservacionista sí, pero el cazador que respeta y valora porque lo conoce en carne propia, el valor imprescindible del aprovechamiento de los recursos, los tradicionales y los novedosos. Nos pusimos frente a los dispendios gratuitos y las prohibiciones irresponsables, denunciamos a quien se pasó de la raya y expulsamos de nuestro seno a quien confundió la ética necesaria. Nos propusimos ayudar a que los cazadores del futuro fueran seres mas comprometidos con la conservación y la sostenibilidad y que fueran cada vez mas cultos y responsables, mejor formados.

 

Han pasado unos años y en ese camino nos hemos encontrado muchas veces yendo para atrás, pero cogimos aliento y seguimos adelante. La incomprensión que nos rodeaba, empezó a resquebrajarse por el lado mas aparentemente beligerante, las organizaciones conservacionistas dejaron de considerarnos los individuos a batir y el debate: “Caza si, caza no” dejó de estar vigente. No sumamos a todas las iniciativas de investigación que pudimos, siempre contando con que los cargos federativos no son remunerados, y todos le quitamos tanto tiempo a nuestra vida personal y familiar que no es fácil hacerlo. Aún así, empezaron a ver la luz la publicación de investigaciones que desde Fedenca, hoy comienzan a ser referenciales y desde el ya famoso 1M, comenzamos a interlocutar con los poderes públicos de ámbito estatal, aquellos que siempre nos negaron el pan y la sal. Ha sido una labor oscura y a veces necesariamente paciente que ha ido asomando poco a poco en todas nuestras actividades docentes y divulgativas y que hoy, poco a poco comienza a dar sus frutos. Porque creemos que tenemos razón.

 

Patxi Andión

Director Escuela Española de Caza

HISTORIA DE LA ESCUELA ESPAÑOLA DE CAZA

 

La Escuela Española de Caza (EEC) fue creada por D. José Mª Blanc durante su mandato como presidente de la Federación Española de Caza, aunque no se puso en marcha hasta 1997, cuando D. Manuel Andrade, entonces presidente de la Federación, encomendó la dirección a D. José Luis Garrido, que también confirmó el actual presidente de la Real Federación Española de Caza (RFEC), D. Andrés Gutiérrez Lara.

 

El año 2006 fue un año de transición en la EEC, en el que su Director-Fundador D. José Luis Garrido solicitó al Presidente de la RFEC su relevo al frente de la EEC. D. Patxi Andión González le sustituyó como nuevo Director desde Junio de 2006.

 

En Septiembre de 2006, el nuevo director, Patxi Andión, presentó un Informe de situación a la RFEC que se está traduciendo en un Plan Integral cuya estrategia abarca un desarrollo y ampliación de actividades.

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Actualizado (Jueves, 09 de Junio de 2011 11:45)