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La seguridad en la Caza

Todo lo que DEBE y NO DEBE hacer antes, durante y después de sus salidas CINEGÉTICAS.

La Real Federación Española de Caza, la Federación Catalana de Caza y Mutuasport, apoyan y recomiendan el uso del "Detector de aproximación" creado por la empresa Electrónica Eliac, para reducir los riesgos de accidentes que conlleva la practica de este deporte, ofreciendo mayor seguridad entre las personas que lo practican. (Visitar su web)

ANTES Y DESPUES DE CAZAR

NO permanecer en lugares públicos con armas desenfudadas y montadas, aunque estén descargadas.
NO dejar las armas en el interior de vehículos no controlados, aunque estén cerrados.
TENGA guardadas las armas siempre sin cargar, en lugar seco y seguro y engrasadas cuando no se utilicen. Recuerde que es obligatorio tener las armas rayadas en un armero homologado.
COMPRUEBE que las piezas del arma no tienen juego. Atención a los desgastes, roturas y desajustes peligrosos. Las armas viejas requieren más atención y es bueno que las revise un armero.
UN ARMA oxidad, además de darnos mala imagen, acabará provocando un accidente con consecuencias imprevisibles.
DEDIQUE unos minutos a la limpieza del arma después de cada jornada de caza. Es recomendable pasar la baqueta con el alambre espiral al menos dos veces durante la temporada.

EN LA ACCIÓN DE CAZAR

LLEVE siempre el arma dirigida hacia el suelo o hacia el cielo, nunca en dirección a compañeros o perros. En los puestos, no apuntar a nadie.
MANTENGA esta costumbre cuando cace en solitario. Las armas se pueden incluso disparar con el seguro echado.
NO tenga el dedo cerca del gatillo, es preferible ir siempre con el seguro puesto y desmontarlo únicamente a la hora de disparar.
SAQUE los cartuchos o balas antes de franquear cualquier obstáculo (arroyos, cercas, alambradas, barreras de piedra).
NO apoye nunca la boca del cañon del arma en el suelo, ni permita que se introduzca en él ningún objeto extraño. Compruebe su estado antes de seguir cazando.
UTIILICE siempre el cartucho y el perdigón adecuandos para las diferentes modalidades de caza y escopetas. Es preciso conocer la presión que soporta el arma y la que desarrolla el cartucho. Tenga esto muy en cuenta en los cartuchos de bala, comprobando la longitud de vaina y cerciorándose del estado de su escopeta y de las presionaes que pueden soportar en el caso de los rifles, utilice balas y calibres adecuados y no introduzca nunca una bala de un calibre en la recámara de un arma de otro calibre.
SI el arma cuenta con chokes cambiables, comprobar durante la jornada de caza que no se han aflojado. Los internos, si están flojos, dejan un pequeña ranura, suficiente para retener perdigones.
EVITE dejar la munición al solo bajo cualquier agente que pueda producir un calentamiento excesivo, yq ue una elevación de la presión puede ser muy peligrosa.
CUANDO disparemos sobre un pieza de menor o mayor siempre deberemos tenerla a la vista, con la suficiente visibildad para que en el trayecto no encontremos personas, animales u obstáculos en los que podamos impactar.
NUNCA dispare sobre matorrales por el simple hecho de que se muevan, ni mucho menos al ruido o al tarameo. No olvide que detrás puede estar una persona (otro cazador, rehaleros, batidor, guardas, paseantes, ...) Ante la duda, no dispare. Siempre es mejor prevenir. No se ciegue con la res tras la que pueden estar perros o personas.
SI acude al remate de alguna res herida o a un agarre, advierta de ello a los otros monteros de los puestos contiguos y hágalo a cuchillo, no dispare ya que puede herir o matar algún perro. Al oír el disparo los perros huirían asustados, dejando libre a su presa y pudiendo provocar un accidente. Además, en otras ocasiones soltarán cuando vean llegar a un montero que no conocen, con el peligro que supoen en el caso de cochinos heridos. Si no va a entrar a cuchillo, espere que lo haga una persona experimentada.
NO utilice el arma para mover matas. Está pensada y realizada únicamente para disparar y no se apoye en la escopeta o el rifle par alevantarse o superar cualquier obstáculo.
EN LA CAZA en mano, conozca la situación de sus compañeros. Precaución con otras cuadrillas que se crucen con nosotros. Extreme la precaución en las zonas de monte o vegteación espesa. Piense en su perro o en los de sus compañeros a la hora de disparar. No lo haga si no está convencido de que los disparos no los alcanzarán.
EN LOS OJEOS, no olvide colocar las pantallas laterales. No dispare en dirección a los otros puestos o hacia los ojeadores cuando ya estén a una distancia que se les pueda alcanzar. Y no salir con las escopetas cargadas o disparar un vez dad la señal de fin de ojeo. Lleve al puesto las armas enfundadas y al acabar,. también.
EN LOS PUESTOS de caza mayor, marque su posición con respecto a los otros cazadores. Trace una línea imaginario y no dispare en dirección a los otros puestos. Marque su zona de tiro e incluso redúzcala si hay posibilidad de rebotes.
LA POSIBILIDAD de rebotes es algo que siempre tenemos que tener en cuenta. Si tiramos hacia el suelo, en zonas de piedras o sobre agua, los proyectiles pueden rebotar de forma insospechada alcanzando a alguna persona.
NO se fíe de las distancias, ya que los plomos de los cartuchos y sobre todo las balas pueden llegar a distancias que no pensamos. Por ejemplo, el alcance de los rifles es muy grande, pudiendo llegar las balas a varios kilómetros.
AL FINALIZAR la jornada mire que no deja ningún cartucho o bala en el arma.
SI BEBE o toma sustancias que puedan provocar euforia o pérdida de sus condiciones normales, no salga de caza.

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