Se
trata de una modalidad de caza practicada fundamentalmente en Aragón,
Cataluña y Baleares y que tiene por objeto la captura de zorzales
o tordos. Cuenta con más de seis siglos de antigüedad.
Las
barracas son unos recintos preparados entre varias carrascas situados
en los puntos más elevados de los cerros por donde tienen la
costumbre de pasar los zorzales.
Su
funcionamiento consiste en colocar unas pequeñas ramas untadas
de liga y atraer a los tordos hacia esos lugares. Una vez que se posa
el zorzal cae al interior donde es atrapado.
Se
trata de una modalidad de caza complicada que requiere un riguroso
cuidado de la barrraca.
Además
es un procedimiento selectivo, ya que permite soltar las aves capturadas
que no sean cazables aplicándoles un disolvente sobre las alas
que le libera de los restos de liga.
El
saber imtar el sonido del zorzal para así conseguir que se
acerquen a la barraca y sobre todo el estar perfectamente camuflado
es fundametal para el éxito de la jornada