Se
trata de un procedimiento de caza no masivo no sólo
por el reducido número de practicantes, sino también
porque las capturas son muy escasas. Es también selectivo,
ya que incide sobre todo en las especies con anomalías
físicas.
En la actualidad los cetreros se nutren de ejemplares nacidos
en cautividad y gracias a los cetreros se ha avanzado mucho
en las técnicas de reproducción en cautividad
y reintroducción al medio natural. Por último,
no debemos olvidar que es un instrumento idóneo para
contribuir entre otros a la seguridad de los aeropuertos,
ya que las rapaces ahuyentan las aves de las pistas.
La
cetrería es sin duda un legado tradicional del patrimonio
artístico y cultural de nuestra historia.