La
modalidad de caza tradicional por excelencia en las Islas Canarias
es el uso del podenco canario y el hurón. Se viene practicando
en las Islas Canarias desde tiempo inmemorial y se ha mantenido
intacta dede la actualidad en su más puro estilo tradicional.
La
orografía canaria eminentemente volcánica, con piedras
cortanntes y punzantes, concavidades y huecos profundos que almacenan
una temperatura muy superior a los 40 grados, hace que sea indispensable
sacar a los conejos de estas concavidades en la que tienen un magnífico
refugio.
La
única manera de conseguirlo es por medio del hurón,
cuya misión no es otra que la de desalojar al conejo de su
madriguera. Por
otro lado, es preciso localizar el agujero en el que se encuentra
el conejo y para ello el podenco canario constituye el instrumento
más idóneo.
Una
vez localizada la pieza en su refugio volcánico, el perro
comienza a mover la cola de forma frenética y comienza a
ladrar, avisando al cazador de su hallazgo. Este
sistema de caza combinado podenco - hurón constituye un método
eficaz para el control de las poblaciones de conejo, que no tienen
en Canarias otros predadores naturales evitando así el consiguiente
daño a la agricultura canaria.
Es
una modalidad de caza selectiva y no masiva practicada en la actualidad
por unos 30.000 cazadores, existiendo en la actualidad unos 20.000
hurones criados en cautividad y caso 60.000 podencos canarios.